El Museo Histórico Militar de Sevilla

Este museo es un gran desconocido de la ciudad de Sevilla pese a estar en uno de los monumentos más visitados de la ciudad, en plena Plaza España. Abrió sus puertas en el siglo XX y en el 2000 le hicieron una gran restauración para abrir más salas y mejorar sus instalaciones.

En este museo se puede realizar una ruta cronológica por las batallas más importantes en las que nuestra ciudad se ha visto envuelta con el paso de los siglos.

La conquista de Sevilla en 1248 es la que da inicio a nuestra historia tal como la conocemos. Apoyándonos en una maqueta creada para este museo, podemos ver cómo era la ciudad de Sevilla en el siglo XIII antes de que los cristianos entraran a la ciudad y empezaran a modificarla.

Otro suceso que marcó nuestra historia y la de nuestra ciudad fue la Conquista de las Américas, que repercutió posteriormente en el crecimiento y riqueza de Sevilla. Tenemos armas de la época como un arcabuz o un falconete, utilizado como cañones de las naos, además de armaduras y cascos con los que nos protegimos en el nuevo mundo.

La Guerra de la Independencia también estuvo muy ligada a nuestra ciudad. Los franceses se asentaron en Sevilla y tomaron los principales monumentos para su gestión, como el Palacio Arzobispal o el Alcázar. En la entrada del Puente de Barcas se produjo la Batalla del Puente de Triana, decisiva para el final de los franceses en nuestras tierras.

La Guerra Civil también marcó nuestra historia. Sevilla era Republicana cuando los nacionales dieron un golpe de estado encabezado por Queipo de Llanos. Se produjeron muchos fusilamientos, tantos que no se tienen cifras exactas. Las Iglesias perdieron gran parte de su patrimonio e incluso la Semana Santa, gran hito cultural y tradicional en nuestra ciudad, se vio muy afectada. En el museo se pueden ver no solo las armas usadas en aquel entonces, sino los trajes de ambos bandos.

La sala de vexilología es la protagonista de la planta superior, donde se exponen banderas de diferentes bandos y cronologías, hasta llegar a nuestra actual rojigualda.