El Real Alcázar de Sevilla

El Real Alcázar es uno de los lugares imprescindibles para conocer en tu visita a Sevilla.

El Real Alcázar fue creado en el siglo X cuando Abd el Rahman III trasladó a Isbiliya su centro de poder. Creó el Palacio del Príncipe que estuvo en pie hasta el siglo XVIII, cuando se derribó para construir una armería para que el ejército protegiera el palacio real. Hoy esa zona está siendo excavada y estudiada para poner en valor el origen de este lugar.

A medida que los reyes se sucedían se fueron creando diferentes espacios en su interior. Destacan el palacio gótico de Alfonso X el Sabio, quien quiso crear un lugar en el estilo del momento, para no vivir en el mismo lugar que los vencidos árabes. Se divide en grandes salones, donde estuvo su scriptorium y posteriormente el salón de bailes y tapices, y la capilla, presidida por una copia de la Virgen de la Antigua.

La joya del conjunto es el Palacio Mudéjar de Pedro I, quien tuvo la suerte de contar con los mismos arquitectos de la Alhambra Nazarí. Es por eso que cuenta con yeserías, alicatados e inscripciones en árabe que aluden a Alá. Dentro de todas sus salas, una de las más famosas es el Salón de los Embajadores, coronada por una cúpula de media naranja sobre un salón en forma de qubba, representando el poder del rey Pedro I tanto en la tierra como en el cielo, como representante del mismo Dios. Esta misma estancia fue el lugar de la corte poética del Almutamid, el rey poeta.

Los Reyes Católicos hicieron en la parte superior nuevas dependencias para vivir con más intimidad, aunque hasta que lo terminaron vivieron en el Palacio de Pedro I, dando a luz al príncipe Juan en una de las salas del palacio.

Carlos V también amplió el Alcázar y terminó la decoración de algunas estancias. Resalta en medio del jardín el cenador que construyó con motivo de su boda con Isabel de Portugal. Recientemente han aparecido restos de la época árabe bajo esta edificación.

En el siglo XIX con la llegada del romanticismo y los primeros viajeros, el Alcázar se popularizó por su estilo orientalizante y empezaron a crearse leyendas a su alrededor. Una de las más famosas tiene que ver con María de Padilla, el ángel bueno de Pedro I y su amante. Se cuenta que ella se bañaba en unas estancias del antiguo Palacio Gótico, conocida como los Baños de María de Padilla y que Pedro I traía a sus amigos para que la admiraran y se deleitaran con la belleza de la dama.

Puedes comprar tu entrada en la página web oficial del Real Alcázar: https://realalcazarsevilla.cliqueo.es/es y reservar tu visita guiada en el 691168661.